Actos de Dolor y Crueldad en «El Chorrito»

Nov 30th, 2009 | By | Category: Hidalgo

chrroEl Chorrito.- Sudorosa, la mujer avanza lenta, pero muy lentamente. Los sollozos se escuchan… Las lágrimas también pueden percibirse.
Está casi a la entrada del templo, sobre las pequeñas gradas de acceso; le falta un tercio del tramo que va a recorrer.
Lleva entre sus brazos a un pequeño bebé, acaso de dos meses, que se deshace en llanto ante un calorón que aprieta y el gentío que se arremolina para curiosear.
Las campanas están a pique. Son las once, hora en que será oficiada la misa ordinaria.
Hay gente de todas partes del país y del valle de Texas. Unos van, otros llegan pero nadie se queda. Familias enteras permanecen durante el día y se retiran al anochecer.
Muchos vienen a pagar “mandas´´ a la virgen Del Chorrito, que no es más que la Virgen de Guadalupe, la virgen del Tepeyac.
Esta manda que paga la mujer ha comenzado desde la calle y terminará frente al altar ¿Qué milagro se le habrá concedido? ¿Será tan grande que así lo amerite?. Seguramente, lo lleva en su alma, en su espíritu, en su fe.
Solo un acto de fe puede tener este fin de dolor.
Las rodillas están ya heridas, sangran, y cada paso es una manifestación lastimera pero, no ceja, sigue adelante.
Para no caer se apoya en los brazos de sus familiares que, con paciencia continúan la ruta ascendente hacia el templo, la cueva.
Es una mujer muy joven con apariencia de clase media.
Una escena de las que, aquí, son constantes entre el sacrificio y el dolor físico.
QUE DINERO NOS DE DIOS
Pero aquí se entremezclan el sufrimiento y la alegría. El castigo propio no puede ser por igual para todos.
Esta vez hay también una fiesta de cumpleaños , una misa de acción de gracias. Son familias venidas de Nuevo León que fletaron autobuses especiales para venir a El Chorrito y disfrutar a plenitud su evento.
Sus muestras de alegría contrastan con aquella escena de dolor.
Los de Monterrey hasta el sacerdote se trajeron para que les oficiara la misa.
Todo se vale en este templo de la fe, donde, afuera, los comerciantes hacen su agosto como en toda época del año, y sin pagar impuestos.
La historia de este lugar arranca a finales del siglo XVIII,
cuando la supuesta aparición de la virgen de Guadalupe en una cueva, labrada en una estalactita.
Según las autoridades de turismo, vienen alrededor de 250 mil personas cada año. Es el lugar más concurrido (fuera de las playas) y el más desatendido : No hay un solo hotel.
HISTORIAS QUE VAN Y VIENEN
Las historias sobre El Chorrito van y vienen.
Hay una que dice que, a finales de 1,700, fue encontrada la cueva por ganaderos caprinos que cada año venían procedentes de Nuevo León (Doctor Arroyo) con miles de animales para pastar.
De acuerdo con esa historia, en la meseta acampaban para descansar el ganado y reponer fuerzas. Ahí mismo tenían la fuente de agua , un venero que más abajo forma la cascada o “chorrito” al que debe su nombre.
La virgen se habría aparecido allí sobre los escurrimientos de agua, sobre la estalactita, como un acto milagroso.
Otra versión dice que fue un escultor loco que se perdió en la sierra y, al no tener que hacer , se puso a labrar la Guadalupana sobre una piedra fácil de moldear .
Pero además fue obra del hacendado Domingo de Unzaga e Ibarrola, dueño de la hacienda La Mesa, cuyo casco estaba allí abajito, y pretendía la manipulación de los peones.
En ese lugar se hallaba la ermita de la casa de San José, cuyas fiestas se celebran (siguen) entre el 17 y el 19 de marzo.
Son tres días de fiesta en que el “El Señor San José” es trasladado en peregrinación desde la ex hacienda hasta lo alto de la meseta.
Pero la versión más aceptada parece ser la que da la propia iglesia en un documento que ahí mismo se vende.
En 1939 el obispo Serafín María Armora, dio indicaciones al padre Felícitos Cisneros para que mandara tallar la actual imagen sobre la estalactita que ya daba un parecido asombroso con la virgen del Tepeyac, cuya imagen era conocida como “Gota de Agua “.
Allí más tarde, incrustada sobre la cueva y en el cerro, fue construida la actual iglesia.
TIRARON SUS MULETAS
La cueva es impresionante. Allí se desborda la fe, pero también el negocio de lo metálico, del dinero.
El templo está enfrente y por la parte de atrás, hay un pasaje que conduce hacia el interior de la caverna donde escurre el agua y se forman las estalactitas y las estalacmitas.
Cientos de personas han dejado allí como una ofrenda o muestra de gratitud hacia la virgen del Chorrito, las muletas que utilizaron para caminar, ya por un accidente o una enfermedad.
Son “mandas” que vinieron a pagar cuando estuvieron sanos.
La inmensa mayoría son de madera labrada, bien hechas, diríase que de gente pudiente

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