Reserva Ecológica «El Cielo», una maravilla natural.

Nov 30th, 2009 | By | Category: Gomez Farias

foto-cielo-3.Cielo.- Aquí, en el corazón de la sierra Madre Oriental, se localiza la primera y más importante de dos regiones únicas en el mundo por su flora y su fauna.
La segunda, por sus características, al decir de los científicos, se encuentra en la China Occidental.
Por decreto de los gobiernos federal y estatal se le ha denominado reserva de la biósfera El Cielo, con una superficie de 144 mil hectáreas.
En nuestro país hay 65 áreas protegidas y seis reservas, pero ninguna tiene las características de la de esta región.
Además de El Cielo, en Tamaulipas hay otras cuatro áreas protegidas.
De esta parte de la entidad, el doctor Paul Martin, biogeógrafo de renombre mundial, dijo que es una región viviente de cómo eran las selvas hace 40 millones de años.
Establece que, mientras otras selvas “murieron”, esta sobrevivió por la situación favorable del doblez de la montaña, que continúa recibiendo abundantes precipitaciones pluviales.
El lugar es único: Abundan las calandrias, campea el venado temazate, el cojolite, los tigrillos, jaguares, guacamayas que trepan a los encinos de hasta 30 o más metros.
Aquí se da la combinación de factores clima, suelo, precipitación y situación geográfica, para permitir el desarrollo de flora y fauna de regiones tropical y templada.
El botánico Aaron Sharp, autoridad en la materia, ha mencionado que en esta zona se contienen las más grandes mezclas de plantas en el mundo, en una área tan reducida.
Y la afirmación no queda en el aire. Ecólogos japoneses, alemanes, canadienses y algunos mexicanos, han clasificado cuando menos 420 especies vegetales, 225 de aves residentes y 175 migratorias.

Estas últimas arriban en invierno.

LOS ALACRANES CIEGOS

En respuesta a su nombre, El Cielo, lugar de máxima prioridad del ecosistema, se encuentra a 12 kilómetros de la cabecera municipal de Gómez Farías, sierra arriba.
Todo un acontecimiento para los visitantes, en el trajinar de una hora y media de camino.
Fascinante, y más, al enterarse de algo poco visto en el mundo: Los alacranes y peces cavernícolas sin ojos.
Y no deja de serlo, al contemplar la salvaje pero hermosa selva y su fauna, y ser informados de la existencia de caracoles y otras especies que se creían extinguidos de la faz de la tierra desde hace más de 200 años.
Tierra para investigadores del pasado mismo del hombre; santuario de la naturaleza que ahora goza de protección para evitar la mano depredadora del hombre.

EL SIGLO PASADO

La zona biogeográfica, investigada desde hace años por el Instituto Nacional de Ecología, comprende los municipios de Gómez Farías con un 15 por ciento, Llera con el 12, Jaumave aporta 56 por ciento de la reserva, y Ocampo el 16.
Aunque la mayor parte de la biósfera está en Jaumave, puede afirmarse que el “núcleo” se encuentra en Gómez Farías.

De acuerdo con los investigadores, desde hace por lo menos cinco mil años se establecieron tribus en la región: Huastecos, mayas, tének.
En la cueva de La Perra se hallaron restos de maíz y cestas, de tal forma que en 1949 se dijo que el cultivo era originario de América y de Ocampo.
También se informa que en 1828 los indígenas huastecos formaron el pueblo Tampuche (donde hay mantas), o Tampuchul (donde hay flores blancas), en territorio que pertenece a este municipio de Gómez Farías.
Un año después se les otorgaron tierras oficialmente, y en 1870 nació el municipio.
Pero en realidad el primer gran explorador de la sierra fue el doctor Murdock Cameron, quien en 1880 emigró del Canadá con su familia.
Su pasión por el campo lo llevó a conocer las regiones montañosas de Victoria y la región.
En uno de sus viajes en mula por la Sierra Madre quedó fascinado y decidió instalarse en este lugar.
Veinte años después solicitó que se le entregaran tierras, y obtuvo una dotación de ocho mil hectáreas en la montaña.
Al llegar la revolución la vida aislada se tornó peligrosa y la familia decidió regresar a su patria.
De nuevo la selva quedó desierta.
Cuando el movimiento armado terminó, la viuda del doctor Cameron regresó a esta región y vendió los terrenos.
Uno de los dueños de esa sucesión fue Frank Harrison. De ahí se dieron traspasos hasta que llegó a crearse una sociedad de investigación.
Y en 1985 aparece el decreto de área natural protegida.
Un año después, se integra a la Red Internacional de Reservas de la Biosfera de la UNESCO.

COMBINACION CLIMATICA

Aquí hace poco aire, pero el clima es agradable y fresco.
Solo se escucha el trinar de los pájaros y de vez en vez corren y trepan las ardillas.
Cuentan los lugareños que, en varias ocasiones, no vieron un solo rayo de sol en cuando menos dos meses.
Es tanta la lluvia que los almacenamientos se llenan en un instante.
La precipitación va desde los 350 a los dos mil 500 milímetros por año.
Los investigadores encontraron dos estaciones: Humedad, que dura desde el uno de junio hasta octubre, y la seca, de noviembre a mayo.
Existen por lo menos tres tipos de clima principales: De los 300 a 800 metros de altitud, clima cálido húmedo, donde la temperatura media del mes más frío es de 18 grados y la lluvia de mil 500 a dos mil milímetros.
La zona boscosa, de clima tropical húmedo, de temperaturas entre los 15 y 18 grados en el mes de mayo frío, y lluvia de dos mil a dos mil 500 milímetros.
Y el clima fresco, con temperatura media de once a 15 grados y lluvia de hasta mil 500 milímetros.
Cabe mencionar que la altura de la región va de los 300 a los dos mil 200 metros sobre el nivel del mar.

DE FLORES Y JAGUARES

Y allí, en la soledad de la serranía, alejadas de la mano extraña del hombre, florecen más de 40 variedades de orquídeas, 200 helechos y 200 de musgos.
También es algo único.
Un japonés, el doctor Iwatsuki, encontró relaciones del musgo de esta parte de Tamaulipas con los del lejano oriente.
Se entremezclan lo mismo helechos de América del Sur que de Norteamérica.
Han sido detectadas 125 variedades de hongos en medio de la oscuridad de la selva de pino, encino, liquidámbar, arce, nogal.
Y también ahí, en su libertad, en medio de su hábitat, el oso negro, el faisán, jabalí, tejón, las palomas y las ardillas.
Por si fuera poco, la “ardilla voladora”, también poco conocida.
Un ornitólogo de Texas, el doctor Fred Webster, señaló que aquí hay especies de diferentes aves ya extinguidas o pocas veces vistas, como la perdiz canela, el turco real, el colibrí, el ajol y el faisán.

LA MANO DEL HOMBRE

En las cuevas, uvalas, dolinas, hundimientos y en plena selva habitan aproximadamente 40 especies de murciélagos.
Además, se han detectado 167 variedades de vertebrados e invertebrados en este hábitat. Se contabilizan 20 especies de reptiles y 21 de anfibios.
Aquí se dan, también, las víboras de cascabel y la temible nauyaca.
Es todo un tesoro natural que Tamaulipas mantiene y guarda con celo para investigar y decirlo a la humanidad… Que no se diga que el hombre lo ha destruido todo.
Desde que llegaron los primeros exploradores en la región se han establecido aserraderos de madera.
Entre los principales dueños se menciona a los Ancira y los Díez Gutiérrez.
Trabajaron los bosques de pino y encino, en lo que ahora es el ejido San José, y se extendieron por Joya Verde, Joya Oscura, Las Mesas, El Refugio, El Palmito, Los Tres Saltos, El Parque, El Pocito, Cuevecillas y los Diez Millones.
Y llegaron además los gringos, como la compañía Meyer, que se instaló en el lugar conocido como La Perra.
También participó un propietario llamado Arturo Argüelles, quien fue de los compradores de los terrenos.
La explotación forestal a nivel comercial se realizó por espacio de 40 años, hasta 1985 en que apareció el decreto de reserva, aunque algunos siguieron trabajando después.
La investigación propiamente arrancó el seis de julio de 1965 cuando se creó la sociedad civil denominada El Cielo, S. A. con 25 hectáreas de propiedad.
Participaban el señor Harrison, Juan Fidel Zorrilla y Francisco García San Miguel, residentes de ciudad Victoria los dos últimos.
Por cierto, el señor Harrison ahí falleció y está sepultado. Unos dicen que lo mataron accidentalmente, pero otros que fue muerte natural.
El fin, es la investigación de flora y fauna del área, en cuyo campamento hay laboratorios, serpentario, biblioteca, dormitorios, y llegan a hospedarse sobre todo grupos de Canadá, Estados Unidos y Europa.
Ellos tienen luz en base a gas butano y agua corriente que capturan de la lluvia.
Diez años después de fallecer el americano, en 1975, la coordinación quedó a cargo del Texas Southmost College de Brownsville, Tx.

2 comments
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  1. es un hermoso lugar y tengo la dichade vivir muy cerca de gomez farias a solo 30 minutos y de ai en adelante a una hora y media para suvir a la viosfera del cielo,, en camionetas todo terreno,,,

  2. Cual es el costo de hospedaje alla y para rentar un 4×4? Puedes pasar hasta arrida en mi vehiculo propia que es una Dodge Stratus o nececita rentar una camioneta?

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