Gringos y funcionarios robaron los mamuts

Ene 5th, 2010 | By | Category: Xicotencatl

Xicoténcatl.- Se dio el saqueo más terrible, tanto por extranjeros como por las mismas autoridades e “investigadores” de algunas instancias estatales.

Los colmillos y huesos eran transportados en carretas y guayines para salir por ferrocarril hacia los Estados Unidos.

“Parecía la feria del oro, pues vino gente de donde quiera”, dice una fuente que prefiere el anonimato, pues se menciona que entre los responsables del saqueo, se encuentra el entonces alcalde Luís Enrique “El Pipo” Rodríguez Sánchez.

Eran los tiempos del Gobernador Emilio Martínez Manautou, una de cuyas hijas tenía a su cargo el Instituto Tamaulipeco de Bellas Artes, o Instituto Tamaulipeco de la Cultura.

Los saqueadores llegaban sin control, sin avisarle a nadie que buscaban hacer excavaciones.

Nadie paraba a los depredadores del Valle de los Mamuts, único en México por sus características de haber sido un “cementerio de mastodontes”.

En una ocasión vinieron los soldados -hace muchos años- e instalaron campamentos en el lugar. Y es que la familia Pechera había denunciado el saqueo; los huesos estaban de fuera.

“Dicen que los gringos sacaron huesos para llevárselos”, comenta la fuente, en referencia a las pláticas de la gente de mayor edad de Xicoténcatl.

El propio Rodríguez  autorizó a un grupo de aficionados que obtuvieron algunas piezas, pretendieron formar un museo, pero al final desaparecieron con todo y los materiales.

Se dice que algunos huesos estarían en una colección  privada del ex presidente, en una residencia que tiene en ciudad Victoria, entre el Libramiento Naciones Unidas y la vía del tren a Tampico, casi frente a PEMEX.

Hoy solo quedan los rumores del Valle de los Mamuts, donde ya nada de extrae, y nadie ha visto un solo hueso en largos años.

ROBO EN EL DESIERTO DEL SUR

El llamado Valle de los Mamuts se encuentra a cinco kilómetros al norte de la cabecera municipal. Presenta un suelo calizo, semiárido, pedregoso, erosionado por el paso del tiempo. La vegetación es característica de un ecosistema semiárido.

Puede afirmarse que es el desierto del sur de Tamaulipas. Parecieran los municipios de Tula, Palmillas o Bustamante, pero no, estamos en la parte más tropical de la entidad.

Los ejidos desérticos son: Félix Cabañas, Carrera Torres, Santa Rosa, López Mateos y Praxedis Balboa.

Dicen que hasta las lagartijas se mueren de insolación. Los habitantes de ese lugar se mantienen “de la nada”; se van de braceros o para Mante o Monterrey. Algunos regresan por sus familiares; otros jamás.

Para llegar al valle se necesita cruzar el Guayalejo hacia el norte, donde se ubica el ejido Brownsville. Le pusieron así porque se encuentra “del otro lado del río”, manifiesta un vecino.

Antes de llegar nos encontramos con otra novedad: Algunos particulares circularon ya parte del “cementerio”, que son terrenos nacionales, porque a alguien se le ocurrió “venderlos”.

Quién sabe para qué servirán estas tierras desérticas y sin agua. Es un valle improductivo, donde tampoco se consiguen piedras de más de un kilogramo de peso.

Es una rareza el “divisadero”, un montón  de enormes peñascos desde donde pueden verse las casas de Xico a cinco kilómetros.

Se cree que en épocas muy remotas vivieron aquí los indios e instalaron las piedras para observar a sus posibles enemigos, o bien a sus presas, los mamuts.

No puede haber otra explicación, nos dicen. No es casual el montón de rocas.

Y hacia la parte del este, donde se han encontrado las piezas de estos animales de la prehistoria, el terreno es calizo, casi duro como el acero.

Hay una hondonada por donde corre el agua lluvia; a su paso arrastra cada vez matorrales y aquello queda como desierto, con la salvedad de que el piso es macizo. No le entra cualquier instrumento para perforar.

Cuando se dan los deslaves quedan al descubierto los restos prehistóricos. Es cuando llegan los saqueadores, o los invitados que ya nada pueden observar porque no hay.

El Instituto de Cultura jamás ha realizado un estudio en serio, o recuperado alguna pieza de valía diferente a las que se robaron las mismas autoridades y los americanos.

LOS MASTODONTES ¿POR QUE DESAPARECIERON?

En México existen diversas regiones con restos de los llamados mastodontes o mamut americano (mamut americanum).

La de Zocoalco-Chapala, el Ojo de Agua, en Cedral, S. L. P.; Talismán, en el D.F; Valsequillo, Pue. y Xicoténcatl, Tam., aunque  en esta última entidad, se descubrieron también fósiles en los municipios de Villagrán y Tula, que a la vez han sido robados.

Según los investigadores, los mamuts se extinguieron hace alrededor de once mil años, es decir, se “fueron” con la era del último glaciar que comenzó hace cien mil años, en que las temperaturas de la tierra bajaron 12 grados y el nivel del mar descendió casi 20 metros.

Los mamuts habrían persistido alrededor de tres mil años después en forma muy aislada. Siempre estuvieron sujetos a la cacería de los aborígenes en las cuencas de Puebla, México, y en el valle de Xicoténcatl.

El estudio de los mastodontes no es nuevo. El cráneo más antiguo fue descubierto en la siberia rusa por el año de 1737 y más tarde reconstruido, tal y como se reconstruyeron en Xico, pero robados hace alrededor de 25 años.

La revista “Sintaxis”, dirigida por Ernesto Ramírez Hernández, de fecha mayo de 1994, difunde algunos informes sobre los descubrimientos de mamuts o antiguos elefantes.

¿Qué lo diferencia del elefante?.

Se menciona por ejemplo que el mamut se caracteriza por “tener molares con numerosas láminas de esmalte juntas y poco plegadas”.

La trompa del mamut presenta en su extremo dos labios hinchados: Uno inferior y uno superior, mientras que los elefantes actuales tienen una trompa con un solo labio, ya sea inferior o superior.

Otra diferencia es la lana de su piel de entre 20 y 30 centímetros y cerdas más largas y tiesas, de 50 centímetros.

Las defensas (colmillos) de entre tres y cinco metros, le servían más que para pelear, para sacar el alimento en los campos nevados

Los investigadores señalan que todas las especies de los mamutidos (mastodontes) surgieron del continente africano hace cinco millones de años.

Hubo tantas evoluciones de tal forma que los mamuts tenían la cabeza más grande con relación al cuerpo, que los actuales elefantes.

En Leningrado, ex Unión Soviética, se conserva el cuerpo completo de un mastodonte que fue recobrado en 1901 por la Academia de Ciencias.

A su vez el Museo Nacional de Historia Natural de París, posee una cabeza natural de mamut.

También en Xicotécatl fueron recuperados cráneos completos y huesos, molares bien definidos que fueron robados por funcionarios municipales

RESCATE FALLIDO EN EL VALLE

El municipio y el alcalde Picasso Sánchez no tienen un proyecto para rescatar lo que pudiera quedar de restos de los mastodontes. Trata de invitar a los turistas a llegar a la región, pero allí no hay nada.

Además, se niega a contratar a los técnicos capacitados que pudiera haber en otras partes del país, pero que cobran buenas sumas de dinero.

En campaña prometió un museo del mamut, pero está por terminar la administración  y no se ve siquiera el proyecto.

Rescatar un fósil no es fácil. Se requiere cuidado minucioso, y técnico, contar con los elementos necesarios de “curación”.

Al quedar al descubierto los huesos en varias horas se desintegran, por lo cual fue creado un protector hecho a base de resistol blanco y alcohol.

Sin esto “los huesos se deshacen en un rato”, comentan los investigadores que hicieron el invento.

¿Cuántos huesos quedan en el valle?. Nadie lo sabe, pero nos e han visto desde hace un cuarto de siglo.

Se cree sin embargo que aquello está bastante poblado de fósiles. Era un cementerio de mastodontes, o bien quedaron atrapados en el lodo arcilloso de una corriente de agua.

Otra hipótesis es que los indios inducían a los mamuts hacia la tierra pegajosa para hacerlos más fácil presa. Son muchas las teorías, pero sigue la pregunta sin hallar todavía una respuesta.

Igual, siguen las preguntas sin contestar: ¿Quién se quedó con los huesos que hace 25 años fueron rescatados? ¿Se quedó con ellos Rodríguez Sánchez? ¿Se los llevó el “arqueólogo” Mauro Lezama?.

http://www.turistam.janambre.com.mx

One comment
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  1. Hola un saludo, soy arqueologo y naci en Xicotencatl, es importante que sepan que las piedras de la Peñita, hace cientos de miles de años la actividad volcánica de la Sierra Madre las envio hasta ahi, además de que aun el Valle nos sorprende, yo los puedo llevar y mostrarles restos oseos de mamuts, Mauro Lezama no es arqueologo, en fin si gustan podemos armar mas articulos al respecto un saludo

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