“La Niña de la Bicicleta” se aparece en Llera…Murió en 1971

Ene 7th, 2010 | By | Category: Llera

Llera.- Entre los jóvenes y niños hay miedo; los adultos sienten temor y, aunque no lo dicen de frente, temen que algo malo llegue a suceder. El motivo: Las apariciones de la llamada “Niña de la Bicicleta”, que mas bien sería una alma en pena, un espíritu.

Los llerenses viven una sicosis colectiva, y no cesan las versiones de que la niña aparece en muy diversos lugares y siempre hace la misma pregunta: “¿En donde está el panteón? Es que voy a ver a mi abuelita”.

Todo comenzó un domingo, el año pasado, como a las ocho de la noche, una niña se entrevistó con un vecino de la calle Morelos, o sea, a pocas cuadras del panteón municipal, que se encuentra rumbo al río.

-Ya es muy tarde ¿qué vas a hacer al panteón?, le preguntó el vecino.

-Voy a ver a mi abuelita, le dijo la menor.

El vecino pensó que la abuelita vivía por los alrededores del camposanto, pero en realidad son muy pocas las familias que residen por ahí.

La describe como de nueve o diez años, delgada, de cara afilada, morena clara, que vestía una blusa roja estilo playera y una falda que más bien era azul, o negra.

Viajaba en una bicicleta color negro.

No obstante que le hizo todas las recomendaciones de que no fuera, y que se cuidara de los carros, pues muchos llerenses regresaban de los balnearios, la menor no le hizo caso y se fue.

A los pocos minutos pasó una patrulla de la municipal, y el vecino les contó lo sucedido y les pidió que buscaran a la niña de la bicicleta porque algo malo le podía suceder, pues ya era de noche.

Los elementos policíacos fueron al camposanto y lo encontraron cerrado; recorrieron todas las calles cercanas y no vieron a la menor de la bici.

Pasaron las horas y al día siguiente se supieron más noticias sobre el mismo tema.

Carlos, un policía que se hallaba de guardia en la presidencia (comandancia), recibió la visita de la niña de la bicicleta para preguntarle lo mismo: ¿En dónde está el panteón?.

Cuando fue informado que la misma pregunta había recibido el vecino de la salida a los balnearios, Carlos comenzó a sentirse mal, de tal forma que tuvo que pedir varios días de recuperación.

¿SON LAS NIÑAS MUERTAS?

Las versiones corrieron de inmediato como reguero de pólvora, y no pocos fueron los vecinos que hablaron de una alma en pena que no puede descansar.

Pero las hipótesis se incrementaron cuando a los días siguientes, falleció Francisco Báez Acuña, de 76 años, quien vivía en el ejido San Isidro.

Y es que, Francisco, atropelló con su camioneta a la niña María Elena Meza Vitales, quien falleció a consecuencia de las heridas.

Los hechos se registraron el 10 de julio de 1975 frente al edificio de la presidencia municipal, donde trabajaba su madre como secretaria, y quien en esos momentos elaboraba un oficio para Doña “Mema” Pérez, hoy recluida en el penal de Victoria por haber defraudado a medio Llera.

Los niños de Doña Elia Vitales, guiados por la mayor, Alejandra, se dirigían a la iglesia a la doctrina, pero ese día María Elena no quiso ir y prefirió quedarse con su madre en el edificio municipal, donde siempre estuvo pidiendo para comprar un dulce.

Cuando recibió la moneda salió corriendo y en un mero accidente, fue arrollada por Báez en su camioneta.

Los vecinos comenzaron de inmediato a hacer la relación: “Es María Elena que vino por él”, decían, bueno, siguen diciendo.

Hoy, los dos, la niña y Francisco, ya están sepultados en el mismo lugar.

Pero no es la única versión, sino que hay otra, salida también de la imaginación popular, y se refiere a la niña María Elizabeth Cedillo de la Cruz, quien fue violada y asesinada hace alrededor de 25 años.

Luego, su cuerpo fue arrojado a una noria, y jamás las autoridades encarcelaron al responsable o los responsables, y siempre se sospechó que fueron protegidos por políticos.

Elizabeth, a quien de cariño le decían “Neta”, apenas tenía diez años y su caso jamás lo ha revivido la Procuraduría, no obstante la presión que los llerenses ejercieron por alrededor de diez años.

Se dedicaba, junto con un hermanito, vender gorditas por las oficinas públicas y negocios del centro de Llera.

La edad de “Neta” coincide con “la niña de la bicicleta”, pues María Elena apenas tenía cuatro años al ser atropellada. Había nacido el 15 de agosto de 1971.

La voz popular dice que las apariciones son  el alma de alguna de ellas que vinieron por sus verdugos.

MISAS PARA QUE DESCANSEN

El domingo anterior, la familia Meza Vitales ofreció una misa en la parroquia para pedir por el descanso del alma tanto de la niña María Elena como de quien, en un accidente, le arrebató la vida.

Y habrá más misas dado que, quienes han visto a la niña, se sienten incómodos e intranquilos, y “hasta se les va el sueño”, como expresa el vecino de la calle Morelos.

Se dice que en ciudad Victoria está enfermo, casi ha perdido la razón, un joven que al menos en tres ocasiones acompañó a la menor ciclista por el rumbo del panteón, y ella siempre se quedaba ahí. Se enteró que era un fantasma cuando vio los comentarios en el periódico.

También hay versiones de que se ha aparecido por el rumbo del Cobat, por la calle Zaragoza, por otros lugares, pero las características no coinciden, pues mencionan que porta vestido largo.

También se habría aparecido al integrante de una familia llerense que vive en Estados Unidos, quien le prometió a la niña ciclista que le traería una bicicleta nueva del otro lado.

Sin embargo parece que solo son versiones y cada vez hay  más gente que cree ver “a la niña de la bicicleta”.

Abordada por el reportero, Doña Elia Vitales, madre de María Elena, manifiesta.

-Yo no digo que es mi hija. Tampoco la gente dice que es la mía. Solo comentan que es una niña.

Agrega: Lo de mi hija fue un accidente y el señor acaba de fallecer. Ya le hicimos la misa a los dos.

Deja entrever que su niña penas tenía cuatro años; “apenas la iba a inscribir en el kínder como oyente”.

Mientras tanto Alejandra, hermana mayor de María Elena, solo hace algunos breves comentarios, amen de pedir al reportero que mejor no escriba sobre el tema.

-Nos duele, ya no queremos recordar…Son cosas sobrenaturales. Yo también me impresiono por lo que la gente dice.

Por todos los comentarios que se escuchan, cuando apenas comienza la noche, Llera se queda sin gente en sus calles. Jóvenes y adultos se recogen a su hogar con toda oportunidad, y solo caminan a media noche aquellos empleados de los depósitos o cantinas que salen a las 24:00 horas.

Seguramente no hay mejor motivo para evitar que los jóvenes anden por la noche embriagándose.

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