Centro de convenciones «Quinadome», el monstruo de Tamaulipas

Ene 10th, 2010 | By | Category: Lo más interesante, Madero

En su tiempo fue el orgullo de Joaquín “La Quina” Hernández Galicia.

La más grande obra que realizó en ciudad Madero en los  tiempos de su cacicazgo.

Nadie sabe cuánto le costó. Y tampoco nadie se lo preguntó.

Lo que sí es cierto, es que muchos petroleros fueron obligados a trabajar gratis, como era la costumbre en el gremio.

Nos referimos al Centro de Convenciones del sindicato petrolero, sección uno, al que se le conoció como “Quinadome”, por aquello del Astrodome en los Estados Unidos.

Hoy el edificio está abandonado, despintado, manchado, lleno de basura y de fritangueros, dedicado a otros menesteres, menos a los propósitos que soñó Joaquín cuando era dirigente.

Allí logró reunir a candidatos y Presidentes de la República.

Hasta 15 mil personas le llegó a meter al área principal, entre parados y sentados.

Y sus equipos de seguridad haciendo y deshaciendo.

Eran los tiempos de gloria.

Ahora las cosas han cambiado. El sindicato está sin dinero, y ni a quien pedirle.

ES UN MONSTRUO

Visitamos el edificio casi en ruinas y nos entrevistamos con el administrador, Marco Aurelio Banda Hernández, quien nos hizo comentarios.

-El objetivo del centro no solo es para cuando se reúnan los petroleros. También realizan eventos para mantenerlo.

Dice que el mantenimiento es demasiado alto.

Reitera que las cantidades no la aportan los trabajadores, sino que el dinero sale de la renta del área central y tres salones más para fiestas o reuniones.

La secretaría general del sindicato otorga descuentos hasta del 50 por ciento a los petroleros y algunos no pagan nada.

En la pista central caben diez mil personas sentadas.

El edificio en general es un monstruo.

Ocupa alrededor de diez mil metros.

Comenta el administrador que en total tienen entre 250 y 300 lámparas.

Para el mantenimiento de iluminación pagan a tres electricistas de planta.

Asimismo, dice que tienen un total de 250 baños. Por eso los gastos de plomería son bastante altos.

-Tratamos de mantenerlo en la mejor forma posible, de que no se nos venga abajo.

Reitera que originalmente el edificio fue hecho para que no se pintara, empero se cometió el error de pintarlo de las partes bajas.

FRITANGUEROS CON MICROFONO

Cuando acudimos al Centro de Convenciones se desarrollaba un evento nacional de evangelistas.

Vinieron autobuses desde Quintana Roo y Ensenada.

Las calles Pedro J. Méndez y Leo Zúñiga son un infierno.

Hay decenas, cientos de vendedores fijos y semifijos.

Utilizan hasta micrófonos y bocinas para vender sus tortas y tacos.

Están en los estacionamientos, en las entradas, adentro mismo del edificio ofreciendo sus aguas frescas y frutas, las tortas.

Y afuera es un mercado.

Hay gente que llegó en camiones de carga y de pasajeros fletados. Pero tienen ya varios días en camino. Ahora lavaron su ropa y extendieron los tendederos en los estacionamientos.

Si Joaquín Hernández Galicia se presentara ese día, seguramente que su salud hubiera sufrido un quebranto de ver tanta promiscuidad.

Los evangelistas pagaron por el uso del edificio. Pero en el mismo no se puede caminar por los vendedores que instalan enormes mesas para ofrecer sus productos.

LA INAUGURACION

El edificio fue inaugurado el 20 de noviembre de 1985.

A la entrada principal todavía está una frase a las que era aficionado La Quina.

-Ciudad Madero, la ciudad que más trabaja por México.

-Mexicanos: Unidos y nunca darnos por vencidos.

En el inmueble funcionan otras dependencias ajenas a los petroleros, como es una Asociación de Neuróticos Anónimos.

La biblioteca pública está abandonada, cerrada.

Pero La Quina sigue teniendo publico.

Una inscripción reza.

-Este majestuoso edificio fue construido y ordenado por el hombre moral y obrerista y humanista ciento por ciento, Don Joaquín Hernández Galicia.

Un poema en idioma mexica dice:

Ah hamiz noxochiuh

ah hamix nocuic

ah noconehua

xexelihui ya

moyahua.

Vendría siendo más o menos:

No acabarán las flores

no cesarán mis cantos

no cesarán mis cantos

yo cantor los elevo

se reparten, se esparcen

Tenía alberca, club petrolero, y los salones para reuniones y fiestas, además de la unidad principal.

http://www.turistam.janambre.com.mx

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