Helicópteros de guerra de los EE. UU. sembraron de lobina la presa “Vicente Guerrero”

Jun 7th, 2010 | By | Category: Lo más interesante, Padilla

La presa “Vicente Guerrero” lo tiene todo para disfrutar de la vida. Aquí cerquita y a su alcance.

-Es una de las presas más grandes de México, y la más importante de Tamaulipas, dice el expresidente de Padilla, Guadalupe Sena Rodríguez.

Y efectivamente lo es.

Aunque ya no son los mejores tiempos del auge turístico, la Guerrero tiene suficiente alojamiento para recibir a los visitantes que pudiera haber.

Hay campos de pesca con albercas, cuartos con aire acondicionado, servicios de restaurante y bar, lanchas, guías para la caza de la paloma Alas Blancas.

Además, está la captura que desarrollan las cooperativas pesqueras.

Entrando por viejo Padilla, hay renta de lanchas para pesca, o para paseos sobre el río y el vaso lacustre.

También restaurantes, lugares para acampar, rampas para entrada de lanchas particulares.

LAS MEJORES TALLAS

Otros le llaman Lago Guerrero, al estilo americano. Como allá le conocen.

En la Unión Americana, nuestra presa goza de fama por la talla de sus lobinas que se capturan: Hasta de seis y ocho kilogramos.

El lago es ideal para deportes acuáticos como el veleo y la pesca del bagre, mojarra  y lobina negra.

La temporada de la paloma Alas Blancas va de agosto a octubre; de noviembre a febrero hay migraciones de patos y gansos.

Para llegar a su cortina, hay que bordear sobre el kilómetro 80 de la carretera 101 Victoria-Matamoros.

También se pueden pescar catanes, en época de lluvias.

Y, para los aficionados a la cultura, está el viejo pueblo de Padilla, que fue inundado por aguas de la presa en 1971.

Allí lucen todavía su iglesia y su escuela, como firmes testigos del desarrollo ancestral de esta comunidad.

En fin, la Guerrero tiene infraestructura para recibir a los visitantes.

Pero usted ¿quiere saber algo de la historia de la presa y la siembra de las lobinas?.

LAS PRIMERAS LOBINAS

La lobina es el pez por excelencia para la práctica del deporte.

Es muy apreciada por los americanos. La “semilla” viene de allá mismo.

Promotor de la cosecha pesquera que hoy se tiene en la presa, es el señor Ross O. Dickson, entonces propietario de un café en ciudad Victoria.

Fue el 20 de febrero de 1969 cuando llegaron a Tamaulipas los primeros 56 robalos o Black Bass, canadienses, y 25 mojarras Blue Gil, especies que hoy constituyen el atractivo de la pesca deportiva.

Las cantidades corresponden a los peces juveniles, que llegaron vivos.

Muchos murieron en el trayecto desde El Alamo, Tx., del criadero de un tal Peter Adams.

El semillero venido a la presa fue depositado en el rancho El Corredero, de Padilla, propiedad de Rigoberto y Jaime Castillo Treviño.

Al año siguiente las crías empezaron a distribuirse en otras presas particulares y ejidos.

Y a Padilla se le deben por ejemplo, los peces que tienen las presas Caballeros, de Victoria; Pedro J. Méndez, de Llera; La Loba, de Jiménez; Chamal, de San Carlos, y La Escondida, en Hidalgo, entre otras.

Pero también, por disposición del entonces secretario de Agricultura, Manuel Bernardo Aguirre, se empezaron a distribuir crías de la Guerrero a otras entidades, como Chihuahua, Querétaro y San Luís Potosí.

EL GRAN SEMBRADIO

El gran sembradío en la Guerrero comenzó el ocho de octubre de 1971, cuando el vaso ya tenía agua suficiente.

En esa época todavía se le denominaba presa Las Adjuntas.

Los promotores decían que sería el detonante para la pesca deportiva, dado que la lobina es feroz, ataca todo lo que se mueve.

Muchas pequeñas presas particulares habían quedado inundadas por lo que sería la gran Guerrero.

Según la información, se sembraron 18 mil peces.

Fue el inicio del despegue económico de Padilla con su presa. Luego vendría más.

HELICOPTEROS DE GUERRA

Hay un pasaje interesante que mucha gente ignora.

En 1971 la presa inundaba ya aproximadamente 15 mil hectáreas, de las 45 mil de que constaría.

Esto nos da una idea de que, las crías sembradas, poco significaban para la gran extensión del vaso.

Por eso, varias personas volvieron a ir a El Alamo con el dueño del criadero, Peter Adams.

Les dijo que podría ayudar a resembrar a través de helicópteros, siempre y cuando el hecho no se diera a la publicidad, pero tenía que autorizarlo el Gobernador del Estado, entonces Manuel A. Ravizé.

Y es que se trataba de helicópteros de guerra, con cisterna, que al parecer se habían utilizado en Vietnam.

El pedir permiso al gobierno mexicano para que las unidades ingresaran a territorio nacional, hubiera implicado largos trámites y pérdida de tiempo para sembrar en su tiempo las crías.

Los promotores acudieron con el Gobernador, a quien le gustó la idea.

Aceptó la invitación de Adams de estar presente en la liberación de las lobinas.

Seis helicópteros cisterna entraron a México por el Golfo, siguieron todo el curso del río Soto la Marina, llegaron a la presa Vicente Guerrero, y liberaron ¡seis millones de lobinas!.

Con la misma se regresaron de inmediato. Ni siquiera aterrizaron en tierra nuestra.

El Ejército Mexicano ni se dio cuenta.

Ahora sí, el vaso tenía las crías que necesitaba.

No obstante, el equipo de aficionados siguió haciendo liberaciones por los próximos dos años.

Tanto se había aficionado el público local a  la pesca, que el 16 de febrero de 1972, fue organizado un concurso en el lago artificial del parque de Tamatán.

Allí se sembraron 800 róbalos.

La historia es muy larga y luego continuará.

http://www.turistam.janambre.com.mx

3 comments
Dejar comentario »

  1. Exselente parador turistico,yo soy de por esas tierras pero por asares del destino y el dolar estoy muy lejos.
    Me da nostalgia recordar mi padre trabajo en ese hermoso lugar aya por los 80s y cada fin de semana nos ibakos a pescar y cosinavamos ahy mismo lo que sacabamos.

  2. Al parecer junto con el senor Ross O. Dickson, el contador publico Gabriel Gojon Mercado introdujeron las primeras lobinas a Tamaulipas para ser usadas en la pesca deportiva. Mis respetos a estos personajes.

  3. Hermoso lugar y estupendo para la pesca, hasta que le llego la peor plaga de su historia que se llama narcos y que convirtieron en una pesadilla visitar ese bello estado, ahora nadie se atreve a ir por la inseguridad imperante.

Dejar comentario