Simón Sardeneta es el “colonizador” de ese paraíso llamado Barra del Tordo

Jul 8th, 2010 | By | Category: Aldama

Barra del Tordo.- Simón Sardeneta Avalos llegó a esta tierra esperanzado en un futuro mejor.

Puede afirmarse que es el pionero de las cuestiones turísticas, el “colonizador” de este maravilloso lugar.

Con sus bellezas naturales, su potencial turístico, esta región ha sido afectada por las inclemencias naturales.

Desde hace años permanece cerrada la boca del río Carrizal, que significa la vida de cientos de pescadores y atractivos para el turismo de pesca deportiva. Han llegado a integrarse hasta 10 uniones de pescadores, y una cooperativa.

Con miras a aprovechar su potencial, inversionistas privados llegaron a establecer aquí varios fraccionamientos, entre ellos “Playa Sol”.

La esperanza está en el desfogue del río para el flujo y reflujo de las aguas conjuntamente con las especies.

Sardeneta fue el constructor del primer hotel en Barra del Tordo, comunidad que tendrá ya un promedio de 500 habitantes.

Cuenta su alojamiento con 15 habitaciones, “es domingo, mire usted, y solo tengo tres ocupadas”.

La naturaleza se ha encargado de castigar a esta zona turística. Hace años que no llueve lo suficiente.

El hombre, con su progreso, también intervino para bajar los niveles de agua del Carrizal. La construcción de la presa República Española capta muchas de sus aguas que deberían ir a parar al mar.

“El huracán Gilberto trajo viento, pero no llovió”, menciona Sardeneta y señala que este fenómeno solo causó el cierre definitivo del desfogue al mar.

Y sigue contando los atractivos que tiene Aldama, donde hay guajolote y venado, aunque también, hay que aceptarlo, los visitantes buscan la pesca.

De acuerdo con los lugareños, en esta parte del litoral hay cuando menos 500 lanchas de pescadores. Muchos se rentan al visitante por horas. Es otra alternativa como fuente de ingresos.

La naturaleza es incierta; ahí están los aperos y los equipos, apostados sobre las arenas y frente al trepidar constante de las olas del mar, fuente de alimentación permanente de los moradores de Barra del Tordo.

Son más de cien lanchas huachinangueras que cada mañana salen a la mar.

Esta parte del litoral ocupaba hasta hace poco el octavo lugar en producción nacional de la especie de huachinango.

Pero mientras no llueva no hay pesca, coinciden en decir los lugareños. Y la razón la tienen; la conocen bien.

Técnicos de la secretaría de Pesca han venido infinidad de veces para ver qué se les ofrece, pero nada mas.

LLEGADA DEL “COLONIZADOR”

Sardeneta, sentado en el comedor de su restaurante, recuerda los viejos tiempos cuando él llegó de “colonizador”.

Había dos familias en esta tierra abandonada. Hace ya varios lustros. Los viajes a Aldama tardaban hasta tres días, a pié o en lomo de mula, distante 50 kilómetros entre bosque alto y potreros.

Y es que esta región es netamente ganadera. Aquí, en la Sierra de Maratines, se encuentran los ranchos más grandes y productivos de México.

Un día hicieron la carretera. Los kilómetros se recorren fácilmente. Hay acceso rápido y seguro todo el año.

Es uno de los atractivos naturales más interesantes de Tamaulipas, de eso no hay duda.

Las historias sobre esta región vienen y van, como las limpias aguas de sus playas. Una es conocida como “playa dos”. Y es que las autoridades instalaron un día un letrero que precisamente decía así. Empero refería a los kilómetros de distancia… Bueno, hoy es su nombre.

Allá en la orilla del mar están las lanchas y los equipos. Es su guardia a las mareas o los enojos repentinos del océano incontrolable.

Cada día la jornada es dura. Subir las pesadas lanchas a los montículos de arena. Arrastrarlas con camionetas de doble tracción que muchas veces quedan varadas en la dificultad del terreno.

Es la vida de ellos. Es la supervivencia de sus familias.

Por cierto que las autoridades encontraron agua dulce a orillas del río.

Allí entre un potrero está un pozo aforado. Genera muy poca agua, pero suficiente para instalar llaves públicas.

El destino hace malas jugadas a Barra del Tordo, pero su potencial y riqueza natural están ahí… Sólo basta ir a su encuentro con vigor.

Su nombre ha surcado allende las fronteras con su fama de atractivos naturales.

Jamás esa fama debe ser olvidada.

http://www.turistam.janambre.com.mx

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