El “Ojo de Agua”, entre tigres, venados y faisanes

Dic 2nd, 2010 | By | Category: Llera, Lo más interesante

NACIMIENTO DEL RIO SABINAS, MARAVILLA NATURAL DE TAMAULIPAS

El Encino.- Es uno de los lugares más atractivos de Tamaulipas, una maravilla natural que se mantiene en el abandono gracias a la poca atención del sector turismo, incluyendo los prestadores de servicios.

Al lugar se le conoce como El Ojo de Agua pero en realidad es el nacimiento del Río Sabinas, que más tarde desemboca en El Guayalejo.

Por cierto, el lugar no aparece siquiera en la monografía de Los Municipios de Tamaulipas. Tampoco en las referencias de Gómez Farías en cuya jurisdicción pudiera estar.

Al parecer se encuentra en las inmediaciones de ambos. Pero los lugareños dicen que corresponde a Llera, a menos que sea tierra de nadie.

Es parte de la zona de amortiguamiento de El Cielo, como señalan algunos avisos de las autoridades federales que ruegan respetar la flora y la fauna.

Lo de “respeto” seguramente nadie lo hace, como veremos.

De cómo llegar.

La entrada está por El Encino, por la carretera que va a ciudad Mante, yendo de ciudad Victoria.

De ahí los visitantes toman rumbo a la Sierra Madre, al poniente.

Tienen que cruzar el ejido La Unión, donde pueden verse los camiones cargados de madera que vienen de la reserva de El Cielo.

Son exactamente seis kilómetros hasta la poza.

Pero no hay ningún anuncio turístico que diga que ahí está la maravilla para ser admirada por los visitantes.

El nacimiento no está a orillas de la terracería. No, hay que cruzar aproximadamente un kilómetro de potreros y luego de piedras.

En El Encino solo hay un anuncio que no significa nada. Se refiere también a la llamada Poza de Reséndiz.

Nadie sabe por qué lo de Reséndiz. Tal vez por el apellido de alguien.

Estas pozas también son maravillosas, pero quedan corriente abajo del nacimiento principal.

La poza tiene aproximadamente 25 metros de diámetro.

De la profundidad es difícil de calcular, pero Silverio e Isidro, que conocen la zona como la palma de su mano, dicen que son 45 metros.

Un día vinieron unos “gringos” en una lancha y sumergieron una cinta métrica, dicen, y ese fue el resultado.

Son aguas cristalizas, transparentes totalmente. Desde arriba podemos ver los pececillos y las piedras del fondo.

El agua nace a borbotones al pie de un cerro, entre las piedras.

Pero lo más extraordinario es que podemos ver los metapiles y también los catanes y mojarras que son la población de la poza.

EL SAQUEO INDISCRIMINADO

El saqueo es indiscriminado.

Nuestros guías dicen que aquí había mucho pescado. En la corriente baja mataban a los metapiles a machetazos y con una lanza de madera.

Fueron aquellos tiempos.

Pero da la casualidad que, pese a que la zona fue declarada reserva ecológica, siguen los desmontes y la matazón de animales.

Aquí hay tigrillo, jaguar, faisán, oso negro y otras especies en peligro de extinción.

De los venados ni se diga.

Los animales aprovechan la tranquilidad para venir a tomar agua y es cuando los cazadores se aprovechan y les disparan.

Y entre el miedo de otro compañero, Nicho, comienzan las historias de cazadores.

Abajo, a lo lejos, se escucha un rugido bastante raro. Los cazadores dicen que es un tigre, lo que preferimos no averiguar

Dice Silverio que en otros tiempos cazaron venados permanentemente, casi tres años seguidos. Secaban la carne la sol, o bien la hacían chorizo.

Un día, creen que se les apareció el demonio y nunca jamás regresaron a hacerle daño a nadie.

Se les personificó en un venado gigantesco “al que no pudimos meterle la escopeta”.

Y dicen que todo eso es cierto.

Las historias son muchas.

En otra ocasión, como a las seis de la tarde cenaban en la casa.

Tenían una marrana atada al poste de la cocina, por fuera.

A los gritos del animal salieron. El tigre le había destrozado la espalda.

No se la pudo llevar porque estaba amarrada.

Al día siguiente vino un vecino con sus perros “expertos” en la caza del tigre, y los “encandilaron” sobre la huella. Jamás regresaron.

Esas y muchas más contaron aquí en la soledad de los árboles y a lo lejos el ruido de los ajoles.

Ni una alma que venga a disfrutar de esta maravilla natural. De seguro es por falta de información.

http://www.turistam.janambre.com.mx

3 comments
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  1. yo conosco ese lugar y esta hermoso que lastima que no sea admirado por todos..

  2. Muy bonito lugar yo lo conocí gracias a que tengo familiares en el encino ,,lastima que no lo impulsen como lugar turístico ,,es muy bonito

  3. Me pregunto si alguna autoridad revisa los comentarios. Yo nací en el Encino cuando el pueblo ve veía lleno de vida, había mucha gente, ahora da tristeza que sea un pueblo tan olvidado, que hacen los de turismo, ni siquiera tienen una plaza a donde los niños, los jóvenes, los ancianos o simplemente los que vamos de visita podamos encontrarnos con los viejos amigos…las calles sin pavimentar, sin drenaje…que hacen los encargados de mi pueblo…hagan algo por favor por este hermoso pueblo para que vuelva a tener vida.
    Espero respuesta.

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