A «Estación Martínez» se la llevó el tren

Feb 10th, 2011 | By | Category: portada, Victoria

Santa Engracia.- De unos años acá, ya nada es igual.

Simplemente a estación «Martínez», se la llevó el viento.

Sí, el viento de los años que arruinaron su economía y alejaron a sus habitantes.

En sus tiempos fue una estación férrea entre Victoria y Santa Engracia, en el municipio de Guemes, donde fluía el dinero, había movimiento económico.

Pero, como todo principio, tuvo su fin.

Hoy es un pueblo fantasma en que viven solo un puñado de personas esperanzadas en la nada.

Y una característica: Aquí todos son propietarios.

El ejido El Rusio está por un lado, nada mas cruzando la calle.

Dicen que fue una hacienda de Don Pablo Hernández, a quien los agraristas se le quitaron. Luego quedaron sus hijos y ahora es propiedad de los políticos Eugenio y Pedro Benavides.

Pero usted comenzará a preguntarse ¿por  qué Martínez?.

Es la misma pregunta que nos hicimos pero no obtuvimos respuesta.

Al parecer le impusieron por los Martínez de Santa Engracia (José Martínez), la hacienda que fue repartida por Emilio Portes Gil en 1924 de común acuerdo con los dueños.

La estación de Santa Engracia está aquí nomás, a tiro de piedra.

Jerónimo Juárez Ortiz nació aquí y recuerda que, desde que tuvo uso de razón, ya era estación Martínez con un gran movimiento económico y de pasaje.

Antes era la hacienda El Rusio, donde se sembraba mucha caña de azúcar y había moliendas rústicas para la fábrica de piloncillo.

Más tarde se fue la caña y vinieron los cultivos de maíz y naranja.

De hecho, los Martínez fueron los que introdujeron la naranja a Tamaulipas, procedente de Nuevo León, a finales del siglo antepasado.

En la hacienda trabajaba mucha gente, asalariados que, cuando el reparto, se quedaron como ejidatarios.

El pueblo se fundó a un lado del río San Pedro, que es afluente del Corona y cuyas aguas finalmente caen a la presa Vicente Guerrero.

Allí se fundó y así lo recuerda Jerónimo, quien tiene recuerdos desde hace más de 60 años.

A finales de siglo XIX, con el cruce de la vía, la economía de la región se activó, lo mismo que otras estaciones férreas como Adelaida, La Cruz, Tinajas y El Puerto, rumbo a Monterrey.

El cruce de la carretera a Monterrey, en los años treintas, vino a terminar con el movimiento económico que se daba en torno al ferrocarril.

CARBON Y GANADO DE LOS MARTINEZ

Dicen los lugareños que, en su tiempo, en  la región se obtenía mucho carbón y madera.

Los Martínez, los hacendados, explotaron por largos años los recursos maderables de la sierra Madre. Se cargaban miles y miles de durmientes para el mismo ferrocarril.

Por eso se le habría impuesto el nombre a la estación, apenas a unos cuantos kilómetros de Santa Engracia.

También se cargaba ganado procedente de comunidades de Victoria y Guemes, como La Boca de San Pedro, La Peñita y Santa Rosa.

Era la estación más próxima y directa.

Además, había algunas minas que cargaban su metal en este lugar.

Por supuesto que el maíz era ordinario.

Es precisamente el kilómetro 262 de la vía procedente de Tampico rumbo a Monterrey.

La familia Contreras era la que manejaba la principal tienda del pueblo y comercializaba con los productos del campo.

De lo que fue, ya solo quedan ruinas.

Para Martínez solo hay una esperanza: Que pronto se reanudara el servicio del tren de pasajeros rumbo a Monterrey y Tampico, lo que sería bastante difícil.

Martínez ya es un pueblo fantasma que se niega a morir.

Sin embargo es un atractivo para los visitantes.

Allí en cortito tiene un puente de hierro sobre el río que viene de Graciano Sánchez.

Las oficinas de la estación férrea también se las llevó el viento.

Si usted puede, no deje de visitar estación Martínez. Ahí nadie le cobra por ver.

http://www.turistam.janambre.com.mx

2 comments
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  1. Quisiera saber quién le hizo esta entrevista mi abuelo Jerónimo Juarez Ortiz. Cuando? Y si tienen alguna fotografía del momento

  2. podrian pasarme la ubicacion de estacion Martinez para buscarlo en maps

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